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- 7 Hábitos de la gente altamente Eficaz
Posteado por : Sistemas Inteligencia Emocional
jueves, 13 de junio de 2013
HÁBITO
1 – SER PROACTIVO
Ser proactivo significa
tomar la responsabilidad por su propia vida, ejercitar la habilidad de
seleccionar su respuesta ante cualquier estímulo. Esto implica comportarse
según su decisión consciente, basado en sus valores, no en las condiciones en las que se
encuentra, ni en la forma como fue criado, ni en su carga genética.
La libertad en la elección
de su respuesta se basa en:
·
Auto-conciencia (self awareness): que le
permite diferenciarse a usted de su estado de ánimo, sentimientos y pensamientos.
·
Imaginación: para crear ideas más allá de su
realidad presente.
·
Conciencia: para distinguir lo bueno de lo
malo.
·
Voluntad independiente: para actuar basado en
su autoconciencia.
Una persona proactiva es guiada
por sus propios valores, a diferencia de la persona reactiva, quien entrega el control
sobres sus decisiones, dejando que el comportamiento y las opiniones de los
demás le digan cómo se deben sentir. Una vez que entienda esta diferencia, le
quedará claro por qué nadie le puede hacer sentir mal a menos que usted se lo
permita.
Esta verdad, sin embargo, no
es fácil de aceptar, sobre todo si está acostumbrado a echar la culpa a los
demás o a la suerte por sus problemas. Una vez que admita “estoy aquí por las
decisiones que tomé ayer”, puede entonces declarar “decido ser algo distinto
mañana”.
Una clave para determinar si
usted es proactivo o reactivo encuentra en el lenguaje que utiliza. Si usted
dice cosas como: “el gerente de marketing me hace enojar”, está siendo reactivo,
está dejando que otro tome control de sus emociones. El enfoque proactivo sería
“estoy dejando que el gerente de marketing me haga enojar. Puedo elegir
responder de otra forma”.
Para desarrollar su
proactividad, pruebe lo siguiente:
- Ponga atención a las
palabras que selecciona usted y quienes le rodean. ¿Con qué frecuencia escucha expresiones
reactivas como “tengo que…” en lugar de “quiero…”?.
- Identifique las
debilidades de los demás, pero no como pretexto para sus propias fallas, sino
como oportunidades para elegir sus respuestas.
- Trabaje durante 30 días en
probar los principios. Ponga énfasis en aquellas cosas que puede controlar.
HÁBITO
2 – COMIENCE CON UN FIN EN MENTE
Este es el hábito del
liderazgo personal, que indica la necesidad de comenzar cada día con un claro entendimiento
de su dirección y destino deseados.
Es necesario entender que
todas las cosas son creadas dos veces. Piense en la construcción de una casa, antes
de comenzar la construcción, se dibuja un plano (la primera creación). Posteriormente,
construye la casa (la segunda creación). En los negocios ocurre igual: la
primera vez, usted define lo que desea lograr, posteriormente diseña todas las
partes del negocio para lograr el objetivo.
Esto explica la diferencia
entre liderazgo y gerencia. El liderazgo debe venir primero.
El liderazgo implica
concentrarse en la pregunta “¿qué quiero lograr?”, a diferencia de la gerencia
que se basa en “¿cuál es la mejor forma de lograr lo que quiero?”. El hábito 2
cubre el: “qué quiero lograr” (liderazgo), y el 3 el: “cuál es la mejor forma”
(gerencia).
Liderazgo
vs. Gerencia – ejemplo
Imagine un grupo de personas
abriendo un camino por la selva. El líder es la persona que se sube al árbol más
alto, mira alrededor, y declara “estamos en la selva equivocada”. Los gerentes
son las personas que siguen a los trabajadores que cortan la maleza, y van
escribiendo los manuales de procedimiento. A estos últimos no les importa si es
la selva correcta o no, siempre y cuando estén progresando en su trabajo. Para
ser efectivo, no importa cuánto se trabaje si se está en la selva equivocada.
De allí que el liderazgo deba ser primero, y la gerencia venga después.
Comenzar el día con un fin
en mente implica tener sus valores firmemente arraigados en su mente, de manera
de afrontar el reto de tomar decisiones que se deriven de ellos. Esto lo puede hacer
escribiendo un enunciado de misión personal (personal misión statement), no
para su empresa, sino para usted. Haga una lista de los principios por los
cuales usted vive y trabaja. Por ejemplo: “escuchar ambos bandos antes de tomar
una decisión; defender a los ausentes; pedir la opinión de los demás” y así
sucesivamente. Utilice este enunciado como la base para todas las decisiones
que tome.
Su
centro
Para escribir este
enunciado, debe primero explorar su centro (o núcleo), el cual está compuesto
por sus paradigmas básicos (es decir, el lente que usa para ver el mundo).
Cualquiera que sea su centro, será su fuente de seguridad (sentido de valor y
auto estima), guía (principios que utiliza para dirigir sus decisiones),
sabiduría (su juicio y perspectiva de la vida) y poder (habilidad para actuar y
lograr lo que desea).
Su tipo de centro indicará
el tipo de comportamiento y de decisiones que tome. Estos son algunos de los centros
comunes, y sus razones que le pueden impedir ser eficiente:
·
Centrado en su cónyuge o su familia: obtiene
su sentido de seguridad y valor personal de su matrimonio e hijos. Pero si
tiene problemas maritales, puede afectar su autoestima. Además, puede
preocuparse demasiado por ser popular con sus hijos, en lugar de enseñarles
autodisciplina.
·
Centrado en el dinero o su trabajo: su
seguridad viene de la cantidad de dinero que tiene o de la cantidad de trabajo
que hace. Una pequeña amenaza a su ingreso, o un problema de trabajo, pueden
derrumbar su vida.
·
Centrado en posesiones: su seguridad proviene
de tener casas, vehículos, botes, etc. Como usted equipara su valor personal
con el valor de lo que posee, su valor varía constantemente. Si está en
presencia de alguien con más posesiones o mayor status, se siente inferior.
Cada uno de estos centros es
volátil y poco consistente. Si usted posee uno de ellos, le ha dado el poder
sobre sus decisiones y comportamiento a otro.
El hábito 2 es acerca de
conseguir el centro adecuado, un centro basado en principios, que no cambian ni
tienen horizonte de tiempo. Su seguridad provendrá de saber que no cambian. A
diferencia de su cónyuge o familiares, los principios no se mueren o solicitan
el divorcio. A diferencia del dinero o los bienes, los principios no pueden ser
robados o perdidos.
SU
COMPORTAMIENTO Y LOS CENTROS – EJEMPLO
Imagine que es el final de
la jornada de trabajo, y le ha prometido a su esposa llevarla a un concierto. A
última hora, su jefe le pide que se quede trabajando hasta tarde para ayudarlo
a preparar una presentación.
·
Si usted está centrado en su cónyuge o
familia, su esposa viene primero. Le dirá a su jefe que no puede.
·
Si está centrado en el dinero, pensará en el
dinero que obtendrá por trabajar horas extra, y dejará a su esposa en casa.
·
Si está centrado en el trabajo, verá la
oportunidad de ganar puntos con su jefe. Esperará que su esposa se sienta
orgullosa por que usted trabaja duro.
·
Si está centrado en posesiones, traducirá las
horas de sobre tiempo en algo que se pueda comprar. Si lo que puede comprar
vale más que los tickets para el concierto, se queda.
Una persona centrada en
principios evalúa las opciones sin los prejuicios o emociones de los otros
centros. Tomará todos los factores en consideración y encontrará la solución
que mejor se adapta a sus necesidades.
Hay cinco diferencias
importantes a la hora de tomar una decisión basada en principios:
1) Usted toma la decisión
proactivamente, basado en su sentido de la razón, y no porque alguien lo empuja
en una dirección u otra.
2) Usted sabe que su decisión
es la adecuada, porque está basada en principios con resultados predecibles a largo
plazo.
3) Su decisión contribuye a
reforzar sus valores.
4) Puede comunicarse
honestamente con las partes involucradas, porque ha desarrollado relaciones interdependientes
con ellos.
5) Se siente cómodo con su
decisión, cualquiera que ésta sea.
HÁBITO
3 – PONER PRIMERO LO PRIMERO
En el hábito 1, aprendió que
puede crear su propio paradigma. En el hábito 2, descubrió los principios
básicos por los cuales debería vivir y trabajar. Una vez aprendido esto, estará
listo para poner primero lo primero cada día, a cada momento. En otras
palabras, practicar los principios de la administración personal.
El hábito 3 nos lleva al
campo del manejo del tiempo. Para ser realmente efectivo, es necesario
organizar su tiempo alrededor de sus prioridades. Considere la siguiente
matriz, que toma en cuenta dos factores:
1) Importancia: qué tan
crítica es una actividad para su misión y sus valores.
2) Urgencia: qué tan insistentemente
necesita de su atención.
Toda actividad en el
cuadrante I es importante y urgente, tal como una crisis, una reunión clave
para un proyecto, etc.
Una actividad en el
cuadrante II es importante, pero no urgente. Incluye actividades de mantenimiento,
aprendizaje continuo, planificación estratégica, construcción de relaciones,
etc.
En el cuadrante III, las
actividades son urgentes pero no importantes. El teléfono sonando, o un correo,
exigen su atención, pero no están conectadas con sus prioridades.
Finalmente en el cuadrante
IV están las actividades que no son ni urgentes ni importantes – tareas que lo mantienen
ocupado, sin lograr nada.
Las personas que pasan la
mayor parte de su tiempo en el cuadrante I viven una crisis tras la otra. Cuando
sobreviven a una crisis, tienen otra esperándole. Para escapar de la presión,
recurren al cuadrante IV a perder el tiempo, lo cual le aumenta el nivel de
stress antes de volver al cuadrante I.
Otras personas frecuentan el
cuadrante III, manejando actividades urgentes pero no importantes. Recuerde que
estas actividades son urgentes solo porque son importantes para otro.
La gente efectiva evita los
cuadrantes III y IV, y tratan de minimizar las actividades del cuadrante I,
para pasar la mayor parte de su tiempo en el cuadrante II (este último es muy
fácil de evadir, puesto que no es urgente). Para ilustrar esto, pregúntese:
¿qué actividad podría realizar en forma regular que mejoraría significativamente
su vida de trabajo?. Seguramente la respuesta será algo como: “cultivar las relaciones
con mis compañeros de trabajo” u otra similar en el cuadrante II.
Cómo
organizar su tiempo para el cuadrante II
1) Haga una lista de todos
sus roles. Ejemplo: Esposo, Padre, Gerente de Nuevos productos, Presidente de
una asociación benéfica, etc.
2) Seleccione sus objetivos
para la semana próxima. Piense en 2 o 3 resultados importantes que quiera lograr
para cada uno de sus roles. Asegúrese que estén en el cuadrante II, y que estén
ligados con sus objetivos a largo plazo. Ejemplo: en el rol de Gerente de
Nuevos productos, sus objetivos pudieran ser revisar el estudio de consumidores
y entrevistar candidatos para asistente.
3) Aparte el tiempo para
trabajar en cada objetivo. Identifique con precisión sus espacios de tiempo, y
haga citas concretas con otras personas.
HÁBITO
4 – PIENSE EN “GANAR/GANAR”
Los hábitos del 1 al 3
tratan de “victorias privadas”, cómo trabajar consigo mismo para desarrollar su
carácter. Los hábitos 4 al 6 lo llevarán a “victorias públicas”, cómo
desarrollar la personalidad para tener éxito trabajando con otras personas.
El hábito 4 implica que
ambas partes en cualquier acuerdo deben salir beneficiadas. Está basado en el paradigma
según el cual la victoria de una persona no necesariamente ocurre a expensas de
la derrota de otra. La alternativa a “ganar/ganar” es “perder/perder”. Si uno
gana y otro pierde, ninguno de los dos obtiene la confianza y lealtad del otro
a largo plazo. Es decir, usted puede ganar haciendo a la otra parte perder,
pero eso afectará la próxima negociación.
Si no puede alcanzar un
trato “ganar/ganar”, es preferible no hacer trato. Al menos preservará la
relación, abriendo el campo para un acuerdo “ganar/ganar” en el futuro.
Ganar/ganar implica cinco
elementos o dimensiones:
1) Carácter: es la base del
paradigma “ganar/ganar”, desarrollado en los hábitos 1 al 3. Solo cuando conoce
bien sus valores, sabrá qué significa ganar para usted. Además tendrá la
integridad para mantener sus promesas a los demás.
2) Relaciones: se construyen
sobre la base del carácter. Si trabaja en desarrollar su credibilidad a lo
largo del tiempo, estará invirtiendo en relaciones abiertas al éxito de ambas
partes.
3) Acuerdos: los acuerdos
surgen a partir de las relaciones. Deben tener cinco elementos muy explícitos
para dejar claras las expectativas: resultados deseados, directrices o
parámetros dentro de las cuales se obtendrán dichos resultados, recursos
disponibles para lograr los resultados, medidas para evaluar los logros y las consecuencias
si se logran los objetivos.
4) Sistema: para que los
acuerdos funcionen, el sistema debe estar en capacidad de manejarlo. Incluye sistemas
para capacitación, planificación, comunicación, información, etc.
5.- Proceso: un proceso de
cuatro pasos debe ser utilizado para lograr un acuerdo ganar/ganar:
·
Trate de ver la situación desde la
perspectiva del otro.
·
Identifique los aspectos y preocupaciones
clave.
·
Haga una lista de resultados que consideraría
una solución aceptable.
·
Busque nuevas opciones para obtener esos
resultados
Para que este proceso
funcione, necesita de los hábitos 5 y 6.
HÁBITO
5 – BUSQUE PRIMERO ENTENDER, LUEGO SER ENTENDIDO
Este es el hábito de la
comunicación efectiva. Es también el hábito más emocionante, y que puede poner
en funcionamiento en forma inmediata.
La mayoría de las personas
pasan su vida aprendiendo a comunicarse en forma escrita o hablada, pero tienen
poco entrenamiento en escuchar, en entender verdaderamente a la otra persona
desde su propio marco de referencia. Es poco común la persona que escucha con
la intención de entender. Generalmente se escucha con la intención de
contestar.
Escuchar con empatía es una
herramienta muy poderosa, le proporciona información precisa con la cual trabajar.
En lugar de filtrar lo que dice la persona a través del filtro con el cual
usted ve el mundo, tiene que entender cómo la otra persona lo ve.
Después de la necesidad
física de sobrevivir, la necesidad más importante de una persona es la de
sobrevivir psicológicamente, ser entendido y apreciado. Al escuchar con
empatía, usted estará llenando esa necesidad (según Covey, le está dando “aire
psicológico”). Una vez que la persona tenga sus necesidades básicas cubiertas,
baja sus defensas, y puede entonces influenciarlo y trabajar juntos en una
solución “ganar/ganar”.
HÁBITO
6 – SINERGICE
Sinergia significa que el
todo es más que la suma de sus partes. El hábito de sinergizar implica entonces
la cooperación creativa y el trabajo en equipo: las personas con mentalidad
“ganar/ganar”, y que escuchen con empatía, pueden aprovechar sus diferencias
para generar opciones que no existían previamente.
Reunir varias perspectivas
distintas, en el espíritu de respeto mutuo, trae como resultado la sinergia.
Los participantes sienten la libertad de buscar la mejor alternativa posible, y
con frecuencia logran propuestas diferentes y mejores que las originales.
La sinergia es un método
para resolver problemas basado en recursos humanos, en contraposición con el método
basado en relaciones humanas. Este último es utilizado por personas inseguras
que tienden a rodearse de gente que piensan igual y que constantemente tienden
a complacer o aprobar todo lo que diga. Confunden uniformidad por unidad.
HÁBITO
7 – AFILAR LA SIERRA
Es el hábito de la
auto-renovación, el mantenimiento básico necesario para mantener los hábitos
restantes funcionando adecuadamente. La efectividad, como se mencionó anteriormente,
se logra cuando se puede mantener el equilibrio entre la producción (P) y la
capacidad de producción (CP). Sin embargo, es frecuente que la gente esté
demasiado ocupada produciendo (aserrando) para prestar atención al
mantenimiento de su medio de producción (afilar la sierra). La razón por la
cual esto ocurre es que el mantenimiento pocas veces produce dividendos
importantes en forma inmediata.
Afilar la sierra implica
idear un programa balanceado, sistémico, para la auto-renovación en cuatro
áreas fundamentales. Debe dedicar al menos una hora cada día trabajando en
ellas:
1) Dimensión física: incluye
ejercicio físico, nutrición y manejo del Stress. Al comer adecuadamente, y ejercitarse
30 minutos al día, logrará mejorar su fuerza y resistencia en forma proactiva.
De no hacerlo, su cuerpo se debilita.
2) Dimensión espiritual:
renovar su compromiso con sus valores (del hábito 2) mediante la revisión de su
misión personal, o a través del rezo, meditación, o inmersión en música,
literatura, o naturaleza. De no hacerlo, su espíritu se vuelve insensible.
3) Dimensión mental: su
mente se “afila” a través de actividades como lectura, escritura y planificación.
También se logra siguiendo los hábitos 2 y 3, comenzar con un fin en mente y
poniendo primero lo primero. De no hacerlo, su mente se vuelve mecánica.
4) Dimensión
social/emocional: enfocarse en los hábitos 4, 5 y 6, utilizándolos en las
interacciones diarias con los demás.
Como las cuatro dimensiones
están interrelacionadas, lo que haga para “afilar la sierra” en una, impactará positivamente
las demás. Si trabaja equilibradamente en las cuatro, pasando al menos una hora
al día, todos los días, sembrará los hábitos como parte provechosa de su vida.
Hacerlo toma tiempo y
esfuerzo. Después de todo, son los hábitos de la gente efectiva, quienes logran
el éxito al hacer aquellas cosas que muchos tratan de evitar.
Comience a trabajar en los
hábitos de una vez. Empiece con el primero, sea proactivo. Luego continúe con
sus victorias privadas, céntrese en principios y enfóquese en actividades del
cuadrante II. Después siga con las victorias públicas, busque situaciones
“ganar-ganar”, escuche empáticamente, y sinergice. Pero recuerde, este proceso
creativo nunca termina. Debe continuar afilando los hábitos por el resto de su
vida.
Aquí les dejamos unos vídeos donde te ayudaran a entender mejor sobre estos 7 Hábitos:
Create: Yesica Paola Ojeda Badillo
Karyn Julieth Navarro Rivera
Jose Vicente Vasquez Fiallo


